Esta reflexión la escribí hace algunos años, por ahí del 2005, una tarde en que regresaba a casa de la Universidad, la he encontrado publicada en muchos sitios donde ponen "Autor desconocido" o "Anónimo" que yo sepa, cuando la escribí puse mi nombre al final.
Por ese motivo les suplico que si la utilizan por favor, conserven la autoría.
Aquel era un sábado como cualquier otro: el trajín de siempre: correr, comprar rápido y escapar del tumulto y el bullicio de la ciudad en un destartalado autobús... Me sentía cansada y ofuscada por el inmenso calor y toda
la gente a mi alrededor transpiraba como si estuvieran sumergidos en un mar de sudor.
Abordé el autobús y me senté en el primer asiento para refrescarme un poco con la brisa del camino.
Todo transcurrió normalmente hasta que a mitad del camino una mujer abordó el autobús. Vestía harapos, estaba sucia y sostenía un bebé de meses en sus brazos
y a su lado llevaba un niño de no más de cuatro años. Ella se sentó a mi lado con el bebé, el otro niño se sentó en el asiento contiguo, al otro lado
del pasillo. Observé aquella mujer discretamente era delgada y podría decirse que
había aún restos de juventud en su expresión; pude ver sus facciones:
un rostro en el cual aún se vislumbraba unos rasgos bonitos, ojos claros, se notaba que aún era joven, sin embargo el peso del dolor podía verse a través de sus
arrugas prematuras. El niño mayor se veía saludable, vivaracho y muy simpático.
El viaje se convirtió en una “excursión de silencio” en cuanto la señora abordó el bus, todos los pasajeros la observaban con preocupación e incluso con cierto
desprecio e incomodidad por la suciedad de sus ropas. De pronto en medio del silencio una chispa de luz brilló en los ojos del niño, miró sonriente
por la puerta del autobús y gritó: “¡Mire, Mami, qué casa tan bonita!”. Inconscientemente todos los pasajeros del autobús miramos hacia donde
el niño señalaba y sólo había un pequeño rancho con unas pocas tablas, con hendijas por todas partes, sin piso y con unas latas herrumbradas y rotas por techo
“¡ Mire, Mami, qué bonita y hasta tiene luz! ¡mire tiene un cable!” la mujer con ojos tristes le dijo”Si, hijo, si” y se volvió avergonzada hacia mí y se
disculpó por su pobreza diciendo “No ve que como vivimos tan pobres y nos alumbramos con candelas, él todo lo ve bonito” e inclinó su rostro avergonzada. En
aquel momento desee que el asiento del bus se abriera y me ocultara, ¡cómo podría quejarme yo después de esto!.
Desee quitarme las pocas cosas valiosas que llevaba encima y dárselas para que
cubriera sus necesidades básicas. ¡Qué vergüenza! ¡Qué derecho tengo yo a “colgarme” adornos y alhajas de oro cuando otros no tienen con qué
cubrir sus cuerpos del frío!
En la siguiente parada la mujer bajó, pero todos en el autobús quedamos con el corazón estrujado y un inmenso nudo en la garganta. Y los que nos llamamos
“cristianos” con una sensación de culpa por no haber cumplido el mandato: “lo que a uno de éstos hiciereis, a Mi me lo hacéis”.
Descubrí que la pobreza te hace apreciar y valorar muchas más cosas de las que a diario vemos y que la belleza esta donde la encuentres.
Autora: María del Rocío Mora Aguilar
miércoles, 15 de febrero de 2012
domingo, 21 de agosto de 2011
PRODUCE PERLAS
En la parte interna de la concha de la ostra se encuentra una sustancia lustrosa llamada nácar. Cuando un grano de arena penetra, las células del Nácar comienzan a trabajar y cubren el grano de arena con capas y más capas, para proteger el cuerpo indefenso de la Ostra.
Las Perlas son productos del dolor; resultados de la entrada de una sustancia extraña o indeseable en el interior de la ostra, como un parásito o un grano de arena.
Como resultado, una linda perla se va formando. Una Ostra que no fue herida, de algún modo, no produce perlas, pues las perlas son heridas cicatrizadas... Las perlas son heridas ya curadas!!
Te has sentido herido por el engaño y rechazo de alguien que tu en verdad amabas...?
Te has sentido herido por palabras crueles o duras de alguien?
Tus ideas ya fueron rechazadas o mal interpretadas?
Ya sufriste los duros golpes del prejuicio?
Ya recibiste el intercambio de la indiferencia?
"Entonces produce una perla"
Cubre tus heridas con varias capas de amor. Infelizmente, son pocas las personas que se interesan por hacer esto.
La mayoría aprende sólo a cultivar resentimientos, dejando las heridas abiertas, alimentándolas con varios tipos de sentimientos pequeños y pensando solo en lo que sucedió o en la persona que te dejo o lastimó y, por lo tanto, no permitiendo que cicatricen.
Así, en la practica, lo que vemos son muchas “Ostras Vacías”, no porque no hayan sido heridas, sino porque no saben perdonar, comprender, dejar el pasado atrás y transformar el dolor en amor.
Una sonrisa, una mirada, un gesto, en la mayoría de veces, habla mas que mil palabras…
¡YA ES HORA! ¡EMPIEZA A PRODUCIR PERLAS EN TU VIDA!
Las Perlas son productos del dolor; resultados de la entrada de una sustancia extraña o indeseable en el interior de la ostra, como un parásito o un grano de arena.
Como resultado, una linda perla se va formando. Una Ostra que no fue herida, de algún modo, no produce perlas, pues las perlas son heridas cicatrizadas... Las perlas son heridas ya curadas!!
Te has sentido herido por el engaño y rechazo de alguien que tu en verdad amabas...?
Te has sentido herido por palabras crueles o duras de alguien?
Tus ideas ya fueron rechazadas o mal interpretadas?
Ya sufriste los duros golpes del prejuicio?
Ya recibiste el intercambio de la indiferencia?
"Entonces produce una perla"
Cubre tus heridas con varias capas de amor. Infelizmente, son pocas las personas que se interesan por hacer esto.
La mayoría aprende sólo a cultivar resentimientos, dejando las heridas abiertas, alimentándolas con varios tipos de sentimientos pequeños y pensando solo en lo que sucedió o en la persona que te dejo o lastimó y, por lo tanto, no permitiendo que cicatricen.
Así, en la practica, lo que vemos son muchas “Ostras Vacías”, no porque no hayan sido heridas, sino porque no saben perdonar, comprender, dejar el pasado atrás y transformar el dolor en amor.
Una sonrisa, una mirada, un gesto, en la mayoría de veces, habla mas que mil palabras…
¡YA ES HORA! ¡EMPIEZA A PRODUCIR PERLAS EN TU VIDA!
EL ROBLE Y LA HIEDRA
Un hombre edificó su casa. Y la embelleció con un jardín interno. En el centro plantó un roble. Y el roble creció lentamente. Día a día echaba raíces y fortalecía su tallo, para convertirlo en tronco, capaz de resistir los vientos y las tormentas.
Junto a la pared de su casa plantó una hiedra y la hiedra comenzó a levantarse velozmente. Todos los días extendía sus tentáculos llenos de ventosas, y se iba alzando adherida a la pared.
Al cabo de un tiempo la hiedra caminaba sobre los tejados. El roble crecía silenciosa y lentamente.
- "¿Cómo estás, amigo roble?", preguntó una mañana la hiedra.
-" Bien, mi amiga" contestó el roble.
-" Eso dices porque nunca llegaste hasta esta altura ", agregó la hiedra con mucha ironía. "Desde aquí se ve todo tan distinto. A veces me da pena verte siempre allá en el fondo del patio".
-" No te burles, amiga", respondió muy humilde el roble. " Recuerda que lo importante no es crecer deprisa, sino con firmeza ".
Entonces la hiedra lanzó una carcajada burlona.
Y el tiempo siguió su marcha.
El roble creció con su ritmo firme y lento.
Las paredes de la casa envejecieron.
Una fuerte tormenta sacudió con un ciclón la casa y su jardín. Fue una noche terrible.
El roble se aferró con sus raíces para mantenerse erguido. La hiedra se aferró con sus ventosas al viejo muro para no ser derribada. La lucha fue dura y prolongada.
Al amanecer, el dueño de la casa recorrió su jardín, y vio que la hiedra había sido desprendida de la pared, y estaba enredada sobre sí misma, en el suelo, al pie del roble. Y el hombre arrancó la hiedra, y la quemó.
Mientras tanto el roble reflexionaba:
" Es mejor crecer sobre raíces propias y crear un tronco fuerte, que ganar altura con rapidez, colgados de la seguridad de otros. "
Junto a la pared de su casa plantó una hiedra y la hiedra comenzó a levantarse velozmente. Todos los días extendía sus tentáculos llenos de ventosas, y se iba alzando adherida a la pared.
Al cabo de un tiempo la hiedra caminaba sobre los tejados. El roble crecía silenciosa y lentamente.
- "¿Cómo estás, amigo roble?", preguntó una mañana la hiedra.
-" Bien, mi amiga" contestó el roble.
-" Eso dices porque nunca llegaste hasta esta altura ", agregó la hiedra con mucha ironía. "Desde aquí se ve todo tan distinto. A veces me da pena verte siempre allá en el fondo del patio".
-" No te burles, amiga", respondió muy humilde el roble. " Recuerda que lo importante no es crecer deprisa, sino con firmeza ".
Entonces la hiedra lanzó una carcajada burlona.
Y el tiempo siguió su marcha.
El roble creció con su ritmo firme y lento.
Las paredes de la casa envejecieron.
Una fuerte tormenta sacudió con un ciclón la casa y su jardín. Fue una noche terrible.
El roble se aferró con sus raíces para mantenerse erguido. La hiedra se aferró con sus ventosas al viejo muro para no ser derribada. La lucha fue dura y prolongada.
Al amanecer, el dueño de la casa recorrió su jardín, y vio que la hiedra había sido desprendida de la pared, y estaba enredada sobre sí misma, en el suelo, al pie del roble. Y el hombre arrancó la hiedra, y la quemó.
Mientras tanto el roble reflexionaba:
" Es mejor crecer sobre raíces propias y crear un tronco fuerte, que ganar altura con rapidez, colgados de la seguridad de otros. "
EL MAESTRO Y EL ALACRAN
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó.
Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el alacrán lo picó.
Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo:
Perdone, ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?"
El maestro respondió:
"La naturaleza del alacrán es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar".
Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.
No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño; sólo toma precauciones
"No nos cansemos, pues, de hacer el bien, porque a su tiempo segaremos si no desmayamos"
Gálatas 6:9
LAS TRES REJAS
El joven discípulo de un filósofo sabio llega a casa de este y le dijo:
-Maestro, un amigo suyo estuvo hablando de usted con malevolencia
-¡ Espera ¡ -lo interrumpió el filósofo-. ¿Ya hiciste pasa por las tres rejas lo que vas a contarme ?
- ¿Las tres rejas ?
-Sí. La primera es la reja de la verdad. ¿ Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-No; lo oí comentar a unos vecinos.
-Entonces al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Esto que deseas decirme, ¿ es bueno para alguien ?
-No en realidad no. Al contrario…
-¡ Vaya ¡ La última reja es la necesidad. ¿ Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta ?
-A decir verdad, no.
-Entonces -dijo el sabio sonriendo-, si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.
-Maestro, un amigo suyo estuvo hablando de usted con malevolencia
-¡ Espera ¡ -lo interrumpió el filósofo-. ¿Ya hiciste pasa por las tres rejas lo que vas a contarme ?
- ¿Las tres rejas ?
-Sí. La primera es la reja de la verdad. ¿ Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-No; lo oí comentar a unos vecinos.
-Entonces al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Esto que deseas decirme, ¿ es bueno para alguien ?
-No en realidad no. Al contrario…
-¡ Vaya ¡ La última reja es la necesidad. ¿ Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta ?
-A decir verdad, no.
-Entonces -dijo el sabio sonriendo-, si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.
DIOS SABE LO QUE HACE
Se cuenta que en Inglaterra, había una pareja a la que le gustaba visitar las pequeñas tiendas del centro de Londres. Una de sus favoritas era la de antigüedades y en una de sus visitas encontraron una hermosa tacita.
-¿Me permite ver esa taza?, preguntó la Señora, ¡nunca he visto nada tan fino!
En cuanto tuvo en sus manos la taza, ésta comenzó a hablarle: Yo no siempre he sido esta taza que estás sosteniendo. Hace mucho tiempo yo era sólo un montón de barro sin forma. Mi creador me tomó entre sus manos y me amoldó cariñosamente. Llegó un momento en que me desesperé y le grité: Por favor, déjame en paz. Pero sólo me sonrió y me dijo: Aguanta un poco más, todavía no he terminado. Después me puso en un horno. Yo nunca había sentido tanto calor. Me pregunté por qué mi creador quería quemarme, así que toqué la puerta del horno y a través de la ventana del horno pude leer los labios de mi creador que me decía: Aguanta un poco más, todavía no he terminado.
Finalmente, mi creador me tomó y me puso en una repisa para que me enfriara. Así está mucho mejor, me dije a mí misma; pero apenas me había enfriado un poco, ya me estaba cepillando y pintando. El olor de la pintura era horrible. Sentía que me ahogaba. Por favor detente gritaba yo, pero mi creador sólo movía la cabeza haciendo un gesto negativo y decía: Aguanta un poco más, todavía no he terminado.
Por último dejó de pintarme, pero otra vez me metió a otro horno. No era un horno como el anterior, sino que era mucho más caliente. Estaba segura que me sofocaría y que acabaría rompiéndome en mil pedazos, le rogué y le imploré que me sacara, grité, lloré, pero mi creador sólo me miraba diciendo: Aguanta un poco más, todavía no he terminado. Después de una hora de haber salido del segundo horno, me dio un espejo y me dijo: Mírate, ésta eres tú.
Yo no podía creerlo, esa no podía ser yo. Lo que veía era realmente hermoso. Mi creador nuevamente me dijo: Yo sé que te dolió todo este proceso, pero si te hubiera dejado como estabas, sólo serías un trozo de barro seco. Sé que te causó mucho dolor, que los gases de la pintura te causaron mucha molestia, pero de no haberte pintado no tendrías color. Y si yo no te hubiera puesto en el segundo horno, no hubieras sobrevivido mucho tiempo, porque tu dureza no habría sido lo suficiente para resistir. Ahora eres un producto terminado, eres exactamente lo que tenía en mi mente cuando te comencé a formar.
“Dios sabe lo que está haciendo con cada uno de nosotros. Él es el artesano y nosotros somos el barro con el cual trabaja. Él nos amolda y nos da forma para que lleguemos a ser una pieza perfecta y podamos cumplir con Su voluntad” ROMANOS 8: 28 - 29
viernes, 28 de enero de 2011
La mujer invisible
Para todas aquellas cuya labor no es vista, pero cuya huella permanecerá a través del tiempo.
jueves, 27 de enero de 2011
martes, 25 de enero de 2011
EL CARPINTERO GALILEO
CARPINTERO GALILEO....
Cristo, el carpintero Galileo...
No fue médico...
y curó todas las enfermedades.
No fue abogado...
y explicó los principios básicos de la ley y le dio su verdadero valor.
No fue escritor...
e inspiró las obras cumbres de la literatura mundial.
No fue poeta ni músico...
y es el alma de todos los poemas y de toda la música de la vida.
No fue orador...
y es el intérprete de todos los corazones.
No fue literato...
y escribió en el Libro de todos los siglos la más bella de las páginas.
No fue artista...
y llenó de luces a los genios de todos los tiempos.
No fue estadista...
y fundó las más sólidas instituciones de la sociedad.
No fue general...
y conquistó a millares de almas de países enteros.
No fue inventor...
e inventó el elíxir de la perenne felicidad.
No fue descubridor...
y detectó para los mortales los mundos encantados de la inmortalidad.
Cristo, el carpintero galileo...
Simple como un niño..
y profundo como un filósofo.
Diáfano como un cristal...
y misterioso como la noche.
Sublime como las excelsitudes de Dios...
y amigo de los míseros humanos.
Severo como un juez...
y cariñoso como una madre.
Terrible como la tempestad...
y apacible como la luz solar.
Amigo de Magdalenas contritas...
y enemigo de impenitentes fariseos.
Humilde entre vivas y hosannas...
serenos entre mueras y crucifícales.
Cristo, el carpintero de galilea...
Nosotros, los mortales,
te amamos porque nos amaste...
Creemos en ti...
porque eres el camino, la verdad y la vida.
No te esperamos...
porque tu reino no es de este mundo.
No podemos vivir sin ti...
porque eres sustento de nuestra vida y la vida de nuestra alma.
No podemos luchar sin ti...
porque eres el sustento de nuestras flaquezas y la victoria de nuestras derrotas.
No podemos sufrir sin ti...
porque eres el bálsamo en nuestras llagas y la aurora de nuestras noches.
Nada sabemos sin ti...
porque eres el único valor positivo en medio de nuestros seres.
Intolerable nos es el propio yo... Contigo nos es fácil todo lo difícil...
porque suave es tu yugo y ligera tu carga.
Somos infelices sin ti... porque inquieto está nuestro corazón hasta que descanse en ti. Por ti vivimos y por ti queremos morir...
porque eres la resurrección y la vida eterna.
Cristo... carpintero Galileo.
Cristo...
Hijo de Dios.
Cristo...
Rey inmortal de los siglos.
domingo, 23 de enero de 2011
A CONTINUACIÓN UNA PEQUEÑA COLECCION DE IMAGENES
Estas imágenes las encontré por ahí curioseando en la web, las pongo tal y como las bajé, todas fueron descargadas de sitios libres así que espero no tener ningún problema al respecto, sin embargo, igual que siempre les digo, si alguna tiene copyright solo dejen un comentario e inmediatamente la eliminaré.
martes, 11 de enero de 2011
AMOR LEAL
El compartir estos últimos meses con Luna y sus cachorros me ha enseñado definitivamente muchísimo de la vida.
Verla buscar a los cachorros muertos e incluso, desenvolverlos de donde estaban, limpiarlos y ponerlos de nuevo en la camada es algo que parte el corazón a cualquiera.
Conversando el otro día con mis alumnas les decía que cada una de estas muestras de cariño me hacen pensar en las muchas madres que se practican abortos y asesinan a sus hijos. Mi Luna es una perra, solamente un animal y su instinto de madre supera en mucho al de muchas mujeres.
Cuando le sirvo la comida, espera a que sus cachorros coman y si queda algo, como ella y a pesar de todo los amamanta aún, juega con ellos y los disfruta como una madre lo hace con sus hijos. Cuando llueve o hay tormenta (los temporales de principios de diciembre) rasguña la puerta de la casa para que le abran la puerta de la bodega donde están los cachorros para estar con ellos, sabe que su presencia les da seguridad y les quita el miedo.
¡Cuánto tenemos que aprender de los animales (y en mi caso de los perros!)!
Los animales no matan por venganza, solo por hambre o porque se sientan amenazados.
Los animales no abortan.
Los animales no contaminan el medio ambiente.
No diseñan armas cada vez más letales.
Los perros no traicionan tu confianza, te son fieles y leales aún cuando olvides incluso alimentarlos.
Mi perra no es egoísta, espera a que coman su cachorros y cuando está segura que están satisfechos entonces come ella.
Nunca imaginé que un animal fuera capaz de tanta lealtad y generosidad.
Cuando vayas por la calle y escuches a alguien que grita: ¡ANIMAL!
Dale las gracias y pide perdón a los animales, después de todo, nos superan en mucho.
Verla buscar a los cachorros muertos e incluso, desenvolverlos de donde estaban, limpiarlos y ponerlos de nuevo en la camada es algo que parte el corazón a cualquiera.
Conversando el otro día con mis alumnas les decía que cada una de estas muestras de cariño me hacen pensar en las muchas madres que se practican abortos y asesinan a sus hijos. Mi Luna es una perra, solamente un animal y su instinto de madre supera en mucho al de muchas mujeres.
Cuando le sirvo la comida, espera a que sus cachorros coman y si queda algo, como ella y a pesar de todo los amamanta aún, juega con ellos y los disfruta como una madre lo hace con sus hijos. Cuando llueve o hay tormenta (los temporales de principios de diciembre) rasguña la puerta de la casa para que le abran la puerta de la bodega donde están los cachorros para estar con ellos, sabe que su presencia les da seguridad y les quita el miedo.
¡Cuánto tenemos que aprender de los animales (y en mi caso de los perros!)!
Los animales no matan por venganza, solo por hambre o porque se sientan amenazados.
Los animales no abortan.
Los animales no contaminan el medio ambiente.
No diseñan armas cada vez más letales.
Los perros no traicionan tu confianza, te son fieles y leales aún cuando olvides incluso alimentarlos.
Mi perra no es egoísta, espera a que coman su cachorros y cuando está segura que están satisfechos entonces come ella.
Nunca imaginé que un animal fuera capaz de tanta lealtad y generosidad.
Cuando vayas por la calle y escuches a alguien que grita: ¡ANIMAL!
Dale las gracias y pide perdón a los animales, después de todo, nos superan en mucho.
Luna preciosa, gracias por todo lo que me enseñas sin palabras.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











































